Los zapatos nuevos
Muy temprano desperté, el canto del gallo anunciaba el amanecer fresco y frio, sentí el aire silbar en la ventana, me dispuse a ser limpiado con el suave trapo de algodón y perfumado con el talco de aroma a rosas, pero hoy esto no sucedió, no me vi en la alfombra de siempre, las horas pasaban y note que no era calzado, espere y espere, así que decidí salir a buscar a mis dueño, de la esquina obscura del armario aproveche en un abrir y cerrar de ojos en el que buscaban una camisa y salí, no me dejaban en el armario ese no era mi lugar, extrañado y un poco desorientado baje las escaleras, no se escuchaba ruido en la casa y al salir note que el sol de la mañana calentaba a toda intensidad, camine en la calle empedrada y pregunte a la buganvilia que se mecía con su hermoso color rosado al menor soplido del viento has visto a mi dueño, mi querido zapato tu dueño paso ya tiene rato portando unos brillosos y nuevos zapatos negros, mi corazón se sacudió y por un instante pensé en quedarm...